Con frecuencia las personas ajenas a esta profesión se preguntan para qué sirve la psicología, cuál es su utilidad. Desconocen que el papel fundamental de la psicología es promover  el bienestar de las personas.

La psicología estudia el comportamiento humano basado en los principios científicos del aprendizaje: emociones, pensamientos-cogniciones y conductas y cómo interactúan para adaptarse al mundo que les rodea. Ya como disciplina científica se remonta a finales del siglo XIX, aunque hunde sus raíces en 2.000 años de estudio del ser humano a través de la Filosofía.

HombreTranquilo

Onda Cero, 18 septiembre 2013

Áreas que abarca

Todas aquellas en las que haya un ser humano:

  • Prevención: Apoyar a la población a desarrollar hábitos de vida saludables.
  • Educativa: Enseñar a aprender.
  • Laboral: Evaluación y selección de personal.
  • Clínica: Ante crisis, depresión, ansiedad, fobias, problemas de pareja, sexuales, duelo, oncología…

Y un largo etcétera: Publicidad, deporte, temas jurídicos, mediación de conflictos…

El psicólogo clínico intenta ayudar a la persona a modificar la conducta eliminando síntomas negativos mediante el descondicionamiento o el refuerzo gradual de un comportamiento alternativo positivo. Un paciente con fobia a los perros, por ejemplo, puede ser desensibilizado si progresivamente se le refuerza con una conducta de aproximación gradual a estos animales en situaciones no amenazadoras para su persona.

Funciones de la psicología clínica

  • Apoya el registro de conductas para poder conocer las conductas problema y poder así explicárselas a la persona que las padece para que pueda modificarlas.
  • Conocer las contingencias que mantienen nuestras conductas, saber qué alternativas usar y cómo superar nuestras limitaciones.
  • Ayudar a superar las dificultades que se presentan en la vida diaria potenciando cualidades, habilidades y competencias y asumir o mitigar déficits.

Una de las finalidades más básicas de la psicología es ayudar a la búsqueda de la felicidad y eliminación del sufrimiento. Podemos cambiar y mejorar en aspectos esenciales de nuestra forma de ser, pero no lo conseguiremos si, en el fondo, no deseamos ese cambio.

Por tanto, la psicología, bien utilizada, puede ayudarnos a ser personas más seguras, más flexibles, con mejor control sobre nuestras emociones, más hábiles socialmente…

¿Cuándo acudir al psicólogo?

Cuando una persona valora que no tiene recursos personales para enfrentarse a las situaciones que le preocupan.

Cuando percibe que el problema le desborda, siente que no controla su estado emocional o tiene dificultades para relacionarse y no es suficiente el apoyo cotidiano de las personas allegadas, es un buen momento para plantearse acudir a la consulta de un profesional de la psicología.