El desarrollo del yo es el proceso evolutivo en el que nos diferenciamos de nuestros cuidadores para reconocernos como individuos únicos con nuestros propios pensamientos, emociones y conductas.
Este proceso abarca desde los primeros meses de vida hasta la adolescencia, consolidándose mediante la interacción social, el uso del lenguaje y la autoidentificación, siendo clave la etapa de los 18 meses a los 3 años (fase de autonomía).

















