La despedida es una manera de cerrar una etapa y comenzar una nueva. No se le ha dado tanta importancia como al encuentro.
Cualquier despedida genera diferentes emociones (tristeza, miedo, ansiedad, enfado, nostalgia, melancolía…). Las que más emociones generan son las de personas a las que debemos agradecimientos. Es razonable superar el dolor de un adiós para transformarlo en un hasta siempre.






