El trastorno de despersonalización-desrealización es una condición disociativa donde la persona se siente separada de sí misma (despersonalización), como un observador externo de su propio cuerpo o mente, o percibe el mundo como irreal, borroso o como un sueño (desrealización).
Estos síntomas, a menudo desencadenados por traumas o estrés severo, provocan angustia significativa, aunque la persona mantiene la conciencia de que sus percepciones son anormales. El tratamiento principal es la psicoterapia (como la Terapia Cognitivo-Conductual), abordando las causas subyacentes como el trauma, la ansiedad o la depresión.






