Importancia del ocio en la pareja con hijos

La mayoría de nosotros deseamos vivir en pareja, pero ¿qué emociones son las que se presentan en estas relaciones? Sabemos que las emociones son sentimientos que influyen en nuestras conductas y que las parejas saludables suelen sentirse habitualmente bien con la pareja con la que conviven fruto del conocimiento y respeto que mutuamente se ofrecen.

Sin embargo, en las que se encuentren mal, con emociones de enfado, tristeza o miedo es más probable que se den muestras de incomodidad. Cuando uno se siente abrumado al lado de su pareja, es síntoma de que algo va mal. Es una alarma que nos avisa, una señal que nos debería preocupar para intentar cambiar las cosas, máxime si estamos educando a unos hijos.

Como ya sabemos convivir en pareja es una experiencia compleja y sería bueno adecuar nuestros niveles de relación con estrategias efectivas para que dicha relación sea satisfactoria. Es conveniente no poner a los hijos en el centro de la relación, si los hubiera, ni olvidarnos del necesario ocio personal.

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Onda Cero: Javier Chamorro con Miguel Ángel Cueto (4 marzo 2015).

 Elementos que hacen que una relación de pareja sea duradera

Las parejas de larga duración son similares a cualquier relación humana a la que se une en el guiso un proyecto en común, un nivel alto de emoción y una pizca de amistad. Hemos visto parejas satisfechas que no son uniones perfectas. Suelen discutir igual que las parejas infelices sobre los problemas comunes (sexo, amigos, familia, hijos…) pero les diferencia de las insatisfechas en la forma de acabar las discusiones. Si además hay hijos, sabemos que los primeros años son complicados por la responsabilidad que suponen.

El funcionamiento de las relaciones de pareja

Son pequeñas cosas las que hacen que una relación vaya bien. Suelen respetarse y conocerse: Saben los deseos, preocupaciones, aspiraciones, heridas y superaciones del otro y se apoyan en el cuidado y la educación de los hijos.

Suelen mostrarse mutuamente conductas afectuosas y se piden perdón o romper el hielo si se equivocan. Suelen aceptar la influencia del otro y respetar sus opiniones aunque no las compartan. Suelen saber que no todos los problemas son solubles y que no podemos conseguir todos nuestros sueños si convivimos con alguien y tenemos hijos.

La relación de pareja no funciona cuando existe un planteamiento violento en las discusiones, si se realizan críticas constantes. Cuando presentan una actitud defensiva culpabilizando al otro o respondiendo evasivamente.

Hay que tener en cuenta que la relación de pareja sirve de modelo para la relación familiar. Si también nos ocurren con nuestros hijos los planteamientos negativos anteriores, es una señal clara de que nuestra relación con ellos está gravemente deteriorada.