Definición

Es la eyaculación persistente o recurrente en respuesta a una estimulación sexual mínima antes, durante o poco tiempo después de la penetración y antes de que la persona lo desee. Es la incapacidad de control voluntario por parte del hombre para posponer su respuesta orgásmica. La mayoría de los hombres con este problema pueden retrasar el orgasmo durante la masturbación por un período mayor que durante el coito.

Prevalencia

Es la más común de las Disfunciones Sexuales en los jóvenes de 18 a 30 años. Presenta una prevalencia de un 15 a un 40%. En CEPTECO es el segundo problema más consultado en varones. Suele estar asociada a Disfunción Eréctil secundaria en hombres de 40 a 65 años. Existen varios tipos:

  • El inicio (de toda la vida o adquirida): Generalmente en jóvenes en las primeras relaciones.
  • El contexto (general o situacional): En función del entorno en el que se produce.
  • Los factores etiológicos (factores psicológicos o factores combinados): Los más frecuentes suelen ser los factores psicológicos.
Onda Cero, 27 noviembre 2013. Técnica de autocompresión peneana (Master y Johnson, 1970)

Onda Cero, 27 noviembre 2013.
Técnica de autocompresión peneana (Master y Johnson, 1970)

Causas de la eyaculación precoz

Los factores orgánicos son poco frecuentes. Se centrarían de forma secundaria a una prostatitis, alteraciones neurológicas o problemas de neurotransmisión serotoninérgica. Los factores psicológicos suelen darse en la mayoría de las personas que sufren esta situación:

  • Falta de aprendizaje del umbral eyaculatorio, lógica en primeras experiencias sexuales.
  • Asociadas a la ansiedad ante la relación, baja frecuencia sexual, novedad o tipo de estímulo o problemas de pareja.
  • Asociada a otras disfunciones sexuales o a trastornos psicopatológicos.

Efectos que produce

Suele provocar malestar acusado y conflictos en las relaciones con la pareja. Tiende a generar consecuencias personales negativas, como la angustia, preocupación, frustración y/o tendencia a evitar las relaciones sexuales para evitar el fracaso.

No obstante, los problemas ocasionales de Eyaculación Precoz que no son persistentes ni recidivantes o que no se acompañan de malestar acusado o dificultades en las relaciones interpersonales, no se consideran como problema. Igualmente, si la pareja logra el orgasmo en poco tiempo no suele haber problemas si se produce la eyaculación algo más tarde que el orgasmo de esta.

Influencia en la relación de la pareja

La actitud de la mujer ante los problemas eyaculatorios de su pareja ha experimentado un notable cambio. Se ha evolucionado desde la no preocupación del varón por el placer de su pareja a la exigencia del placer por parte de ésta.

Se ha pasado de la complacencia en mujeres mayores a la exigencia de control de las parejas jóvenes. La frustración experimentada por un hombre con este problema suele conllevar, con el tiempo, una evitación de la conducta sexual con la consecuente falta de deseo. A veces, la pareja piensa que no es deseada o no sabe estimularle convenientemente, lo que empeora aún más el problema.

Tratamiento la eyaculación precoz

La Eyaculación Precoz es una de las disfunciones que mejor responden a la terapia sexual. El apoyo de la pareja es clave para la solución del problema. La terapia psicológica combinada con ayuda farmacológica suele ser la más utilizada con excelentes resultados. Existen una serie de recursos específicos para esta problema:

  • Recursos sexológicos: Entrenamiento en Autoestimulación, parada y arranque (Semans) y de Compresión (Master y Johnson). Consiste en el fortalecimiento de la musculatura genital junto a estrategias que logren anticipar y discriminar el reflejo orgásmico por concentración sensorial para ir retrasándolo progresivamente en el tiempo y modificando las posturas de la pareja para que se tenga cada vez un mejor control de la eyaculación.
  • Recursos farmacológicos: El único fármaco desarrollado para el tratamiento específico de este problema es la Dapoxetina. Es un inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina. Se ingiere de 1 a 3 horas antes de la relación sexual, presenta buena tolerabilidad y mejora del tiempo de latencia eyaculatoria con leves o moderados efectos adversos. No obstante, se debe evitar en pacientes con insuficiencia hepática moderada o grave y es necesaria la prescripción médica para poder consumirla.