Esta expresión italiana nos indica el placer no hacer nada. Dedicarse un tiempo a la vida ociosa y relajada. Algunos autores la han definido como holgazanería refinada. Dedicarnos a lo que nos gusta o no hacer nada sin la presión de un horario ni de nadie. Hacer lo que nos plazca, cuando nos guste y de la manera que nos agrade. Ejemplos de ello sería leer, relajarnos, tumbarnos en el sofá, no tener que madrugar, pasear sin rumbo, tumbarnos en una playa… Es conveniente que sea posterior a una temporada de trabajo o de situaciones de estrés ya que nos serviría para cargar las pilas, encontrarnos con nosotros mismos y planificar nuestros proyectos de vida futuros. Tendría el inconveniente de que se mantenga este ocio de forma indefinida por no tener una actividad laboral, responsabilidades o actividad que desarrollar. En este caso, suele generar cierta angustia que perjudica nuestra valía interior.

Audio: Onda Cero, 11 junio 2014.

Audio: Onda Cero, 11 junio 2014.

Efectos que produce el descanso en la salud de las personas

Perder el tiempo tiene sus beneficios al romper la rutina. Usar la meditación, la música, la lectura… nos sirve para mitigar el estrés de las rutinas diarias. A muchas personas les preocupa perder el tiempo y darse permiso para disfrutar, se sienten culpables por no hacer algo útil. Les vienen pensamientos intrusos que les amargan esos momentos.

Para prepararse a disfrutar del descanso es conveniente hacerlo de forma sucesiva entre los periodos de actividad (hijos, faenas de casa, trabajo…) perdiendo 30 segundos para no hacer nada en varios momentos del día para la inactividad y no sentirse culpable por ello. Sería razonable ir aumentando progresivamente ese tiempo para cuidarse a uno mismo.

Hay muchas formas para disfrutar del ocio y cada uno puede hacerlo de forma diferente: durmiendo, haciendo ejercicio -trabajar en el jardín, hacer deporte-, comunicarse con personas cercanas, descansar o no haciendo nada.. hasta aburrirse.