Muchas parejas suelen adquirir juegos eróticos para eliminar la monotonía en sus relaciones sexuales y con el deseo de disfrutar de nuevas sensaciones. Sin embargo,  otras lo hacen por la existencia de algunas dificultades sexuales y de pareja.

Los recursos eróticos nos ayudan a los sexólogos en el desarrollo del tratamiento de las diferentes disfunciones sexuales. Se pueden adquirir en cualquier sex-shop o por internet y, utilizados como recurso terapéutico, dan mejor resultado bajo la orientación y supervisión de un sexólogo.

Para ayudar a personas que padecen un problema sexual existen tres tipos de recursos en terapia sexual suficientemente probados:

  • Médicos: Medicación sustitutoria de déficit de testosterona (deseo), medicamentos orales vasoactivos (sildenafilo, vardenafilo y tadalafilo para la disfunción eréctil, medicación antidepresiva (dapoxetina para la eyaculación precoz), medicación ansiolítica, administración de drogas vasoactivas por vía intracavernosa o intrauretral, cirugía reparadora arterial o venosa e implantación de prótesis (para disfunción eréctil).
  • Psicológicos: Terapia de pareja, habilidades de comunicación, asertividad y seducción, técnicas de autocontrol emocional, desensibilización sistemática, técnicas de reestructuración cognitiva, entrenamiento en toma de decisiones y solución de problemas, entrenamiento en autoestima, prevención de recaídas, biblioterapia y videoterapia.
  • Sexológicos: Programa de autoestimulación dirigida, entrenamiento muscular vaginal, programa de actividades sexuales, entrenamiento en autoestimulación, parada y arranque y de Compresión peneana. También podríamos incluir el uso de geles, aparatos de vacío, dildos, vibradores y anillos constrictores, lencería… Hablaremos de estos últimos.
Diversos tipos de vibradores. Audio: Onda Cero, 22 enero 2014 con Javier Chamorro.

Diversos tipos de vibradores.
Audio: Onda Cero, 22 enero 2014 con Javier Chamorro.

Recursos sexológicos para evitar molestias y dolor en las relaciones sexuales

  • Geles y lubricantes: Indicados para mujeres con dispareunia o vaginismo así como para mujeres menopáusicas. Su objetivo es mejorar la lubricación y evitar el dolor coital y el abandono de las relaciones sexuales al sentir molestias. También se recomienda en casos de eyaculación precoz (en técnicas de compresión o parada y arranque) para asociar con las sensaciones y lubricación vaginal y en la disfunción eréctil mejorando la sensibilidad y facilitando la penetración.

Recursos sexológicos para mejorar la respuesta sexual femenina

  • Dildos y vibradores: Indicados en casos de vaginismo o anorgasmia. Sirven para que la mujer consiga más fácilmente el orgasmo. Mejoran la vasodilatación de la pared vaginal y el clítoris, con lo que mejora la sensibilidad de la zona y la capacidad de la mujer de percibir de forma más concisa y como sensación placentera el contacto y las caricias sobre dicha zona. Los hay por control remoto.
  • Bolas chinas: Para casos de anorgasmia y vaginismo. Favorecen la contracción y relajación del grupo de músculos pubocoxígeos. Si se ejercita con frecuencia, ganan en volumen, fuerza y elasticidad, lo que además contribuye a aumentar el placer erótico durante la penetración.

Recursos sexológicos para mejorar la respuesta sexual masculina

  • Bombas de vacío: Se utilizan en casos de disfunción eréctil. Es necesario extraer parte del aire del cilindro para conseguir la erección. No aumenta el tamaño del pene y habría que consultarlo con el sexólogo para evitar generar problemas peneanos.
  • Anillo constrictor: Utilizado igualmente en casos de disfunción eréctil. Permite mantener la erección más tiempo. No es conveniente mantenerlo más de treinta minutos en la base del pene para evitar el priapismo.
  • Vaginas artificiales y autoestimulador: Indicado en eyaculación precoz. Se utiliza como entrenamiento para el control de la respuesta eyaculatoria al ser similares, con geles lubricantes, a la lubricación vaginal.

Mejorar las fantasías sexuales

  • Prendas y lencería íntima, arneses, muñecas…: Utilizadas para estimular el deseo sexual y desarrollar las fantasías. Permite la realización de parafilias y juegos sexuales que podrían hacer menos monótona la relación.