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Estar enamorado

Es un estado de éxtasis, se apodera de uno y le recorre de pies a cabeza… En una sociedad cada vez más individualista analizamos la relación exisente entre el amor y la conducta humana desde un punto de vista psicológico en esta entrevista a los expertos de Cepteco.

Amor filial

¿Queremos a los hijos por igual? No se les quiere igual sino de forma diferente. No es bueno sentirse culpable. El amor es amplio y no tiene límites. Los límites los pone el rencor que podemos tener cuando ellos hacen cosas que nos molestan (nos despiertan por la noche, nos agotan físicamente, evitan tener un mejor tiempo de calidad con nuestra pareja).

El cerebro y la culpa

Pero, ¿por qué esta tendencia a buscar culpables? “Efectivamente, tenemos una cultura de la culpa muy desarrollada: nos sentimos mal cuando hacemos lo que no debemos”, plantea Miguel Ángel Cueto, psicólogo y director del centro CEPTECO, gabinete especializado en terapia de conducta. Y añade: “El problema es que uno no se puede llevar mal consigo mismo, y por eso tendemos a echar la culpa a los demás”.