La infidelidad es la ruptura de un pacto tácito de exclusividad tanto afectiva como sexual, entre dos personas, que toman la decisión de compartir sus vidas en una relación de pareja, sin importar si existió o no un compromiso legal. Factores culturales y sociales hacen que no todas las personas tengan el mismo concepto a la hora de precisar si existió o no una infidelidad pues para algunas si no hay sexo no hay infidelidad, y otras piensan que se comete con tan sólo fantasear con otra persona.

Prevenir la infidelidad

Los miembros de una pareja para sentirse felices en su relación deben conseguir satisfacción y gratificación con la unión, posibilitándoles el crecimiento y desarrollo personal. Las relaciones se basan en la comunicación, por ello una buena comunicación garantiza su salud, a pesar de que, como es lógico, en ocasiones haya desacuerdos. Es por eso que una comunicación adecuada, buenas habilidades de solución de problemas y desarrollo de la empatía, realizar actividades gratificantes, entre ellas los hábitos sexuales, y procurar atención y cuidados al otro y, en general, una relación satisfactoria por ambas partes es el mejor antídoto contra la infidelidad de la pareja.

León en la Onda con Javier Chamorro y Miguel Ángel Cueto (9 mayo 2018). Audio cortesía de Jorge Martínez.

Causas

Las causas que llevan a una persona a ser infiel a su pareja pueden ser tan variadas como tipos de pareja y personalidades hay. En muchas ocasiones no existen graves problemas en la relación,es el problema de la rutina y de lo cotidiano el que hace que muchas personas que parecen tener todo resuelto: hijos, casa, trabajo, salud, etc., busquen nuevas emociones o intenten ponerle un poco de pasión y emoción a sus vidas. Si se debe confesar o no una infidelidad depende del motivo que la causó, es necesario analizarlo personalmente.

No todas las infidelidades tienen el mismo significado. Cuanto más elaboradas y preparadas en el tiempo mayor dolor y sufrimiento producen a la persona traicionada. A veces la sinceridad produce un efecto negativo, de alejamiento y desconfianza en la pareja que daría fin a la relación, aunque si hablamos de la comunicación como base esencial de la pareja, es bueno que se confiese, aunque la otra persona pedirá, si es que lo “perdona”, que no se vuelva a repetir.

Traición y consecuencias

La infidelidad es considerada como una traición. Inicialmente la persona engañada presenta incredulidad, siendo la confianza la que sale más perjudicada. La persona engañada tendrá dificultades en volver a creer, en confiar nuevamente cuando no se cumplió con lo que tenían pactado. Surgirán el enfado, la tristeza, el rencor, el miedo a que se repita por desconfianza y los celos. Son frecuentes los pensamientos rumiatorios sobre las conductas de la pareja durante la infidelidad que minan la autoestima y producen una herida. A veces, además, se presentan enfermedades de transmisión sexual: gonorrea, herpes, SIDA…

Los varones tienden a reaccionar con ira y agresividad, mientras que las mujeres lo hacen con depresión, pasividad, impotencia… Cuando es la mujer la que comete infidelidad, un 45% lo hace por sentir una fuerte atracción por otra persona, mientras que el 32% es para sentirse más deseada. En el caso de los hombres un 48% es sólo por tener sexo y el 46% por mayor variedad. En general, se sigue aceptando mejor la infidelidad masculina que la femenina.

La infidelidad esporádica y pasajera no suele acarrear demasiados problemas a la relación si existía un buen clima anterior, sin embargo, la infidelidad mantenida es una alarma que indicaría graves problemas en la pareja.