Es un tipo de respuesta asociada a épocas de exámenes/oposiciones que puede provocar dificultades para desarrollar los conocimientos adquiridos pudiendo aparecer sentimientos de inseguridad, angustia, bloqueo o pensamientos rumiatorios y/o catastróficos (voy a suspender, me quedaré en blanco…). También pueden darse síntomas físicos como temblores, taquicardias, dificultad para dormir… Aunque cierta dosis de ansiedad es buena para un mejor rendimiento, el problema aparece cuando el nivel de activación sobrepasa ciertos límites ya que se convierte en negativa y contraproducente.

Más de Uno León con Javier Chamorro y Miguel Ángel Cueto (22 enero 2020). Audio cortesía de Jorge Martínez.

Como síntoma psicológico la ansiedad es la respuesta adaptativa del organismo de miedo ante un peligro. Es útil ya que nos estimula a actuar de acuerdo con las circunstancias, bien sea para enfrentarnos, huir o para mantenernos quietos ante la amenaza. A pesar de que actualmente no solemos tener situaciones de peligro en la vida cotidiana, las obligaciones y el estrés con que la llenamos contribuyen a que aparezca la ansiedad, que pasa a convertirse en patológica si el nivel de activación es demasiado intenso, duradero, frecuente, desproporcionado o no adecuado a las circunstancias.

Una persona ansiosa mantiene una sensación de alerta constante, sin embargo esa persona no ha nacido con ese estado de ansiedad permanente, sino que ha ido aprendiendo esas respuestas ansiosas e irreales que no tienen nada que ver con el estímulo. Por ello, dado que es una respuesta aprendida, puede “desaprenderse” y sustituirse por otras más adaptativas. En caso de producirse una excesiva activación fisiológica es conveniente el uso de la relajación y refutación de pensamientos automáticos.

Pautas para superar la ansiedad ante un examen u oposición

La preparación de las oposiciones constituye un enorme esfuerzo y una alteración de la vida normal durante un amplio periodo, por ello, para no dejar que la ansiedad domine al estudiante:

  • Planificar el estudio es la mejor manera de prevenir la ansiedad en época de exámenes: ponerse objetivos realistas a corto, medio y largo plazo.
  • Controlar la respiración con técnicas de relajación para evitar hiperventilación.
  • Ayudarse a razonar objetivamente lo que se piensa.
  • Controlar las emociones desagradables y no dramatizar con el resultado de los exámenes.

En caso de producirse una crisis de ansiedad, la persona que la padece debe saber que los síntomas solo son la exageración de las reacciones normales ante el estrés; el trastorno no es dañino ni peligroso, solo desagradable. No huir, lo importante no es evitar el miedo sino afrontarlo fijándose en lo que ocurre en ese momento y en el aquí y ahora, no en lo que podría ocurrir, y al empezar a sentirse mejor planear lo que va a hacer a continuación volviendo a la actividad de forma gradual y progresiva, sin precipitarse.

Referencias: