En un post anterior hemos comentado que la ansiedad es una función adaptativa ante una amenaza o un desafío externo, pero los patrones de respuesta difieren entre las personas. Por tanto, no es la misma respuesta para todos los individuos de la especie. En los problemas de ansiedad:

  • La reacción de la persona es excesiva o desproporcionada en relación con las demandas de la situación.
  • La reacción es involuntaria en el sentido de que la persona no puede controlar la misma a pesar de sus repetidos intentos por lograrlo, al menos inicialmente, sin poder explicarse la razón de ello.
  • La persona reconoce que su miedo o reacción es irracional ya que la mayoría de las personas no responden de ese modo ante situaciones similares.
  • La conducta de la persona no es adaptativa, perturbando el funcionamiento normal y cotidiano del individuo, principalmente por sus conductas de huida, evitación y por su preocupación y esfuerzos por ocultar su problema.
  • La duración o persistencia del miedo es, así mismo, importante. La ansiedad suele ser de unos breves pero intensos minutos en contraposición a las fobias que tienden a persistir y a prolongarse en el tiempo, aunque suelen fluctuar en intensidad y el grado de perturbación de la vida de la persona con un nivel mayor o menor de cronicidad.

Relajación de brazos

Una de las principales técnicas para controlar esta sintomatología ansiosa es la de la relajación. En términos generales se considera como técnica de relajación cualquier procedimiento cuyo objetivo es enseñar a una persona a controlar su propio nivel de activación sin ayuda de recursos externos o medicación. En la relajación progresiva de Jacobson se “aprende” a tensar y distender diversos grupos de músculos en todo el cuerpo consiguiendo que las personas perciban cambios en los niveles de tensión y ansiedad, destacándose una sensación especial de confort y tranquilidad. Aquí sugerimos una grabación realizada por nosotros, hace años, de la técnica de respiración, relajación de brazos y visualización basada en una adaptación a la técnica de Bernstein y Borkovec (1973).

El entorno físico adecuado para realizarla debe ser una habitación a poder ser atractiva, silenciosa y con luz tenue. Puede hacerse en la cama o en un sillón reclinable y acolchado, siendo lo ideal que la persona apoye en él todo su cuerpo, incluidos brazos y piernas. Además es conveniente que la persona lleve ropa holgada y cómoda. La combinación entre respiración y relajación suele prepararnos para desarrollar, en la vida real, un control de nuestras respuestas ansiosas.

¿Alguna vez hemos tenido sensaciones de ansiedad? ¿Cómo los hemos resuelto? ¿Hemos conseguido controlar nuestras sensaciones de ansiedad con la respiración o relajándonos?