Podemos definir la relación de pareja como una relación positiva entre dos personas (del mismo o diferente sexo) que buscan cercanía e intimidad, sienten empatía y agrado mutuo a lo que se une el atractivo físico y la pasión. Desean compartir intereses comunes y aceptan un compromiso y el vínculo de convivencia en común.

Vivir en pareja es una opción que implica un compromiso siendo la buena comunicación y el respeto la base de la relación. Así todo, existen muchos mitos que interfieren en las relaciones de pareja: El amor es para siempre, necesitamos a la media naranja, con un hijo mejora una mala relación, el amor lo cura todo, nos ayuda a conseguir nuestros sueños, no discuten nunca…

    León en la onda (7 marzo 2012)

La relación de pareja ha sido objeto de diversos estudios que indican que las parejas que presentan una buena relación aumentan la probabilidad de vida en cinco años y disminuyen en un tercio la posibilidad de padecer enfermedades, motivo más que suficiente para intentar que nuestra relación de pareja sea más feliz. Además, dichos estudios nos indican algunas variables predictivas de éxito: Respetarse, mostrarse mutuamente conductas afectuosas, pedir perdón, quejarse adecuadamente, sentirse bien al lado del otro, consultarse las cosas, no responder de forma agresiva ante los errores… En definitiva, saber comunicarse adecuadamente.

Amar sin depender y sin miedos, hacerse cargo de uno mismo teniendo una actitud realista, adaptarse al otro sin dejar de ser nosotros mismos y basarse en el autorrespeto, la autoestima, la autonomía y la dignidad son los mejores ingredientes para un resultado feliz en la relación de pareja.

¿Mantenemos una buena relación de pareja? ¿Tenemos problemas en nuestra relación? ¿Qué hace que la mantengamos o que la hayamos roto?