El abuso sexual de menores es la modalidad de malos tratos en la infancia que con más frecuencia pasa inadvertida. El hecho de que, generalmente, ocurra en el propio hogar o sea realizado por una persona cercana, la autoculpabilización de la víctima, y en algunos casos las amenazas, son algunos de los factores que contribuyen de manera eficaz a esconder los casos de abuso sexual.

Se dan bastantes falsas creencias en torno a ellos, pero las que más dañan a la víctima son: que el menor consiente la relación, pensar que la responsabilidad es de la persona que los sufre porque podría haberlo evitado,  que nos enteraríamos si fuera un menor cercano a nosotros o que van aparejados a violencia física o que las consecuencias suelen ser nimias.

León en la Onda con Javier Chamorro y Miguel Ángel Cueto (11 abril 2018). Audio cortesía de Jorge Martínez.

Consecuencias en las víctimas de abusos sexuales

Ya sea por una persona cercana o un ataque por una desconocida, el abuso sexual genera ciertas consecuencias en las víctimas. Las más frecuentes y variadas son las de orden psíquico: depresión, que a veces lleva a manifestaciones suicidas, disturbios del sueño y de la alimentación y/o dolores recurrentes como cefaleas. Trastorno de estrés postraumático, despersonalización, menor competencia social, problemas sexuales futuros, menor autoestima, graves problemas de conducta…

Dichos síntomas serían tanto más acusados cuanto más graves han sido, más frecuentes y cuánto más tiempo han durado, más fuerza se ha ejercido y si el abuso ha sido realizado por un miembro muy cercano al menor con el que tenía una estrecha relación afectiva (padre o padrastro). Igualmente, también depende de las estrategias cognitivas de la persona abusada, las sensaciones de vergüenza generadas o las atribuciones y estrategias de afrontamiento que haya realizado para evitarlo. A mayor edad existen mayores niveles de gravedad en la conducta.

En cuanto a las consecuencias físicas, el abuso sexual puede conllevar enfermedades de transmisión sexual, embarazos no deseados, y lesiones emocionales y traumas