La pérdida de la persona de apego hace que el niño sufra por no poder contar con dicha figura y eso complica la superación del duelo. Si los niños son muy pequeños no reconocen la muerte. Para ellos no es más que una separación que les puede provocar cierta angustia y perciben que algo no va bien por la tristeza de las personas cercanas; por ello conviene no dejarles de atender y abrazarles y darles muestras de cariño frecuentemente.

Fuente: http://www.infoesquelas.com/leon/articulos/reportajes/como-comunicar-a-los-ninos-la-perdida/4553