El sentido del humor actúa como un mecanismo de afrontamiento positivo ante el estrés y las emociones negativas. Favorece la liberación de endorfinas, reduce los niveles de cortisol y mejora la resiliencia emocional. Las personas con un humor adaptativo tienden a reinterpretar las dificultades de forma más flexible, disminuyendo el impacto psicológico de los problemas cotidianos. Reír provoca activación cardiovascular moderada, mejora la oxigenación cerebral y estimula el sistema inmunológico.
Estos efectos físicos contribuyen a reducir síntomas de ansiedad, depresión y fatiga, mejorando el estado de ánimo y la energía vital. Es, en esencia, una forma natural y gratuita de autorregulación emocional.
Más de Uno León con Javier Chamorro y Miguel Ángel Cueto (5 noviembre 2025). Audio cortesía de Jorge Martínez.
El sentido del humor y la socialización
El humor facilita la conexión social, promueve la empatía y reduce las tensiones en la comunicación. Reír juntos refuerza los lazos afectivos, crea confianza y cohesión grupal. Además, en contextos de conflicto, un humor respetuoso y no sarcástico puede favorecer la negociación y la resolución de desacuerdos.
El humor afiliativo (el que busca compartir la risa sin herir) y el humor autoafirmativo (reírse de uno mismo de manera saludable) son los más adaptativos. En cambio, el humor agresivo o autodestructivo tiende a generar malestar, deteriorar la autoestima y las relaciones. El tipo de humor empleado refleja y afecta el estilo emocional y cognitivo de la persona.
Como estrategia terapéutica
En terapia, el humor se utiliza para romper la rigidez cognitiva, reducir la resistencia del paciente y fomentar la introspección desde la distancia emocional. Un terapeuta que utiliza el humor con sensibilidad puede ayudar al paciente a reinterpretar pensamientos distorsionados y a aceptar sus errores sin juicio, favoreciendo la autocompasión y la motivación al cambio.
Puede promoverse a través de técnicas de reestructuración cognitiva, dinámicas grupales de humor positivo, visionado de materiales cómicos, o el entrenamiento en aprecio de lo absurdo y la ironía sin connotaciones negativas. En terapia, se entrena al paciente a buscar el lado cómico de las situaciones, integrando el humor como herramienta de afrontamiento y fortaleza psicológica convertirse en una dependencia que añade nuevos problemas a los ya existentes.
Enlace del programa de audio en Onda Cero (desde el minuto 19 de 1 h. y 33 minutos).