San Valentín crece en interés comercial mientras el amor líquido, las relaciones múltiples sin conflicto y el déficit de compromiso marcan un cambio en las relaciones afectivas de la sociedad del siglo XXI.

Fuente: Diario de León (14 febrero 2026). Artículo de Ana Gaitero.

Cuanto más universal se hace San Valentín —hasta a la India llegan sus grandes promociones comerciales— más en crisis está la idea del amor romántico que representa su celebración. «Vivimos tiempos de amores complicados», concede el psicólogo leonés Miguel Ángel Cueto, especialista en terapia de la pareja en la clínica Cepteco.

Redes sociales y pareja

Uno de los rasgos que definen a las relaciones amorosas de la tercera década del siglo XXI es que «la mayoría de las parejas se conocen por las redes sociales» y no al modo tradicional, entre los grupos de amigos o en el ámbito laboral.

Lo dice el especialista leonés y lo corrobora el estudio que ha hecho la empresa Research Frontier, que se hace eco de un algoritmo basado en datos oficiales y tendencias en Apps de citas para calcular las probabilidades de encontrar el amor. «Las apps de citas concentran el 59,1% de los primeros contactos románticos en León, consolidándose como el principal canal para iniciar relaciones», subraya.
El estudio señala que la probabilidad de conocer a alguien en la provincia se sitúa en el 25,1%, lo que coloca a León en el puesto 45 del ranking nacional, en una posición más baja en volumen de encuentros, pero con mayor calidad relacional.

Pasíón, intimidad y compromiso

A mayores, los criterios que marcan la estabilidad de una pareja están de capa caída. «La pasión, la intimidad y el compromiso», apunta Cueto, están tocados por el nuevo concepto de amor líquido producto de la sociedad capitalista.

«Hay muchas dificultades para comprometerse», precisa el psicólogo. «Hasta que la muerte nos separe está en peligro de extinción», añade. El aumento de los divorcios y las rupturas sobre los matrimonios y uniones de hecho es un reflejo de la «crisis» que atraviesa la pareja o el matrimonio como institución social y base de la familia.

En la provincia de León, los matrimonios no han logrado reponerse al nivel pre-pandemia después de que, en 2020, la cifra de bodas cayera a 782, por debajo de los 876 divorcios registrados aquel año de restricciones que impedían cualquier celebración colectiva.

Ploliamoría

«La poliamoría es una realidad. Son cada vez más las relaciones afectivas e incluso sexuales con diferentes personas sin que haya conflicto», afirma el psicólogo leonés Miguel Ángel Cueto
Los años siguientes a la pandemia, los matrimonios siguieron una curva ascendente hasta los 1.380 enlaces de 2023. Seguramente muchos compromisos aplazados se celebraron entre 2021 y 2022. Sin embargo, en 2023 y 2024, la curva de las bodas volvía a caer hasta l.193 de 2024.

Otra nota definitoria de los tiempos que corren es que los matrimonios eclesiásticos han quedado reducidos a un puñado. Tan solo 176 bodas canónicas se registraron en la provincia en 2024 frente a las 1.017 uniones civiles, entre las que figuran 22 entre mujeres y otras 12 entre hombres.

«Todas las parejas tenemos crisis», y, casi todas se pueden remontar, aunque si no es posible «tampoco está de más separarse». En la consulta de la clínica que regenta desde hace más de tres décadas, Cueto observa cuatro variables de consulta: la falta de una comunicación afectuosa, los problemas personales como fobias o ansiedad, los problemas sexuales (más falta de deseo en la mujer y más disfunción eréctil en los hombres) y los conflictos derivados de la gestión de la intendencia en el hogar o el cuidado de los hijos.

Parejas saludables

El centro se plantea organizar sesiones para formar y orientar «parejas saludables», una versión civil, laica y profesional de los antaño cursillos de preparación al matrimonio, pues detectan que existe una necesidad de asesoramiento a nivel afectivo y sexual.

Aunque hay otros factores que lastran a las parejas como son las dificultades de acceso a la vivienda, «la crisis del compromiso hoy en día no deja de ser algo habitual», subraya. El amor líquido que ha dado pasado a los poliamores se ha asentado en la sociedad.

«La poliamoría es una realidad. Son cada vez más las relaciones afectivas e incluso sexuales con diferentes personas sin que haya conflicto», explica. Y es que «hoy el amor es polimórifico si hay sinceridad», concluye el psicólogo leonés.

Lucía Velasco Romero, psicóloga especializada en terapia de pareja y sexología, señala un cambio en el umbral de tolerancia dentro de las relaciones: «Vemos un cambio en la manera de leer, nombrar y responder al desgaste relacional, en un contexto donde el equilibrio entre cuidado personal y compromiso relacional se encuentra en tensión».