Abuso sexual es cualquier clase de placer sexual con un menor por parte de un adulto o de otro menor, cuando sea significativamente mayor, desde una posición de poder o autoridad. No es necesario que exista contacto físico (penetración o tocamientos) sino el uso del menor como objeto de estimulación sexual.

Es maltrato hacia el menor al afectar su bienestar (física y/o psicológicamente pudiendo dañar su desarrollo físico, afectivo y social) y viola sus derechos. Es la forma de maltrato infantil que con más frecuencia pasa desapercibida.

Desafortunadamente todavía seguimos teniendo falsas creencias sobre los abusos sexuales en la infancia:

  • Son infrecuentes.
  • Se dan en niñas pero no en niños.
  • El agresor es un enfermo patológico o psiquiátrico.
  • Si ocurrieran en nuestro entorno inmediato nos enteraríamos.
  • Se dan asociados a ambientes o situaciones especiales.
  • Los niños no dicen la verdad, fantasean.
  • La madre los denuncia cuando se entera.
  • Los agresores son casi siempre desconocidos.
  • No es obligatorio denunciarlos ya que es un asunto privado.

Más de Uno León con Javier Chamorro y Miguel Ángel Cueto (9 octubre 2019). Audio cortesía de Jorge Martínez.

La prevención de los abusos sexuales a menores es una labor compleja en la que hay que involucrar a los distintos agentes sociales de la comunidad. Es importante realizar en la escuela programas de prevención que deben ir enfocados a la promoción del buen trato a la infancia y de la educación afectivo-sexual, con unos contenidos mínimos con independencia de la población a la que vaya dirigido. Los objetivos de estos programas serían:

  • Aumentar en los menores sus conocimientos (conceptos y términos) en relación a los abusos sexuales.
  • Aprender a diferenciar el abuso sexual de otro tipo de contactos normales.
  • Aumentar sus conocimientos sobre los tipos de abusadores y estrategias utilizadas.
  • Tomar conciencia del derecho que cada persona tiene sobre su propio cuerpo.
  • Aprender que hay ciertos secretos que no se deben guardar (saber pedir ayuda a padres, profesores…).
  • Aprender a identificar situaciones en las que pueda ocurrir el abuso sexual (p.ej. los peligros que se esconden en internet, donde hay personas que utilizan foros o chats dirigidos a menores para incitar a entablar relaciones personales o a intercambiar imágenes de índole sexual con algunos de ellos. Algunas veces también se hacen pasar por menores para lograr engañar a la víctima con mayor rapidez. Y el visionado de páginas con contenido inadecuado para la madurez de los menores: sexismo o racismo, violencia, pornografía…).

Recomendaciones generales para los padres

Explicar a sus hijos los peligros que existen y adoptar medidas para evitar que puedan acceder, aunque sea involuntariamente, a los contenidos de internet que supongan un riesgo para los menores. Instalar filtros de control de la red y situar el ordenador en habitaciones de uso común, e insistir en la privacidad enseñándoles que no divulguen nunca, a ninguna persona que haya conocido por internet, datos personales propios o de los familiares. Y ante un posible caso de abuso saber responder adecuadamente manteniendo la calma, creyendo al niño, haciéndole ver que él no es el culpable, protegiéndole, asegurándose de que no haya sufrido heridas, aceptando los sentimientos de su hijo y expresándole su afecto incondicional.

Referencias:

– (2013). Abusos sexuales: información básica.

– (2016). ¿Por qué dar una educación sexual?