Las fantasías sexuales forman parte natural de la mente humana y se definen como representaciones mentales que generan excitación o interés sexual, ya sean buscadas o espontáneas. Tal y como explica el psicólogo David Cueto, «una fantasía es una representación mental que nos genera una imagen o un interés sexual», y su presencia suele correlacionarse con una mayor actividad sexual. Además, estas fantasías no siempre tienen como objetivo hacerse realidad, sino que a menudo responden a deseos simbólicos o emocionales, como la necesidad de conexión, cariño o validación.





