Las personas con alguna discapacidad tienen una mayor vulnerabilidad a prácticas de riesgo y de abusos, acoso o violación. Educar en valores, conocimientos y actitudes positivas hacia la sexualidad permite la aceptación y resolución de las conductas sexuales, respetando las normas sociales y los derechos ajenos.

Fuente y artículo completo: Blog Teléfono de la Esperanza.