Históricamente, la sexualidad de la mujer no ha estado tratada de la misma manera que la del hombre. Que el mecanismo de su excitación en el acto sexual no sea tan visible como el del hombre ha rodeado la sexualidad femenina de un aura de misterio que ha sido difícil de erradicar. Afortunadamente, podemos hablar de una evolución y, prueba de ello, es que cada día es mayor el número de mujeres que vive la sexualidad como un derecho y pide ayuda para tratar temas sobre su sexualidad.

Fuente y artículo completo: Blog Teléfono de la Esperanza.