La incertidumbre económica junto a las dudas o la pérdida de trabajo genera estrés que, a su vez, se asocia con problemas emocionales y enfermedades físicas. Este desajuste requiere una adaptación que muchas veces es complicada. Creemos que es un error abordarla desde el pesimismo y el miedo dado que empeora y retrasa el proceso adaptativo. Mejor hacerlo desde el optimismo inteligente.

La crisis y las relaciones de pareja

Dice un viejo refrán que “cuando la pobreza entra por la puerta, el amor salta por la ventana”. Si se convive en pareja y uno u otro o ambos pierden su trabajo existe un desajuste y se presenta un problema adaptivo que suele generar un problema a la relación.

La crisis económica y la disminución de los recursos ha provocado un deterioro de las relaciones sociales (se hacen menos salidas, viajes, celebraciones y participan en menos actos en los que se encuentren con otros). Todo esto genera ansiedad y depresión que deteriora gravemente la relación de pareja

Cada vez vemos más parejas que se disuelven ante una mala situación financiera como factor añadido a una relación conflictiva. Otras, en cambio, con una buena relación, se vuelven más sólidas y fuertes superando dicha situación de crisis.

Onda cero Radio, 20 marzo 2013

Onda Cero Radio, 20 marzo 2013

La crisis y el sexo

Sabemos que la ansiedad y el estrés ante la ejecución sexual son malos compañeros de viaje para una erección satisfactoria en los varones y tener deseos sexuales en la mujer.

Cuando una persona tiene problemas como por ejemplo, no tener ingresos, estar en paro o tener miedo a que puedan despedirte… repercute en su deseo y en su estado de ánimo, disminuyendo la frecuencia y la calidad de las relaciones sexuales.

Actualmente el 34% de las parejas españolas tienen problemas añadidos por este motivo (Estudio Europeo sobre Satisfacción Sexual 2012). La misma encuesta comenta que de 2 h. semanales de tiempo para las relaciones sexuales hemos pasado a 34 minutos y a 8 de cada 10 encuestados les gustaría mejorar su vida sexual.

Cómo abordar dicha situación

  • Encontrar un trabajo donde uno se sienta realizado o poder crear nuestra  empresa a bajo coste. Fácil de decir pero complicado de hacer.
  • Es conveniente luchar por nuestros derechos a pesar de que se nos embriague con el pesimismo.
  • Pensar ¿qué me gusta y sé hacer bien? para invertir tiempo y esfuerzo en ello.
  • Evitar el aislamiento social y reforzar el núcleo de familia y amigos.
  • Usar incentivos baratos para mejorar la relación con nuestra pareja: Dar un paseo, planificar las relaciones sexuales, aprovechar para hacer lo que nos gusta (formarnos para una actividad que nos guste), establecer rutinas sin tener miedo al rechazo.

Pensamos que a menos dinero… más amor.