La falta de aprendizaje de las habilidades necesarias para convivir en pareja puede convertir esa convivencia en conflicto y la evolución divergente de sus miembros puede hacer que se conviertan en extraños. Estas son dos de las causas más frecuentes de las crisis en la pareja. Pero en nuestra consulta vemos como son motivo de insatisfacción, además, los problemas de comunicación, las dificultades en la resolución de conflictos, la infidelidad, los celos, los problemas sexuales o desamor entre otros.

Es habitual que se intente buscar una solución mediante la negociación pero esto exige cierta flexibilidad mental para empatizar y una apertura a nuevos modos de resolver los problemas que no todas las parejas saben o quieren asumir. En las parejas que se llevan bien predomina el intercambio de conductas gratificantes frente a conductas castigadoras y no presentan reciprocidad castigadora ante conductas negativas del otro. Tienen habilidades de comunicación, negociación y de resolución de problemas, poseen expectativas realistas sobre la relación y realizan interpretaciones atribuyendo las conductas positivas a factores internos y las negativas a los externos.

¿Cómo resolver los conflictos con la pareja?

La rutina, las situaciones difíciles en la vida, la familia política o los problemas económicos obligan a la pareja a readaptarse de forma constante, no obstante, las dificultades que sufren las parejas, si no destruyen la relación tienden a cimentarla. No se trata de no discutir sino de la forma en que la discusión termina. Cuando en la pareja terminan enfadados, sin hablarse (de morros) o con rencor suele ser mal pronóstico en la relación; por el contrario si la persona termina cómoda por haber expresado lo que piensa y es valorada por la otra, aunque se discrepe, es señal de buena interacción.

  Onda Cero León, 24 octubre 2012

 

La terapia de pareja

Cuando una pareja busca soluciones a sus problemas acudiendo a una terapia es necesario realizar una evaluación funcional sobre los tipos de dificultades:

  • Consenso: Grado de acuerdo entre ambos miembros de la pareja en aspectos importantes de la relación.
  • Satisfacción: Grado de compromiso de la misma a continuar en dicha relación.
  • Cohesión: Grado en que la pareja se implica en actividades conjuntas.
  • Expresión de afecto: Grado en que la pareja está satisfecha con la expresión del afecto dentro de la relación y con la satisfacción que deriva de la relación sexual.

 Y después trabajar con ellos y proponerles alternativas en función del diagnóstico que se haya realizado.

¿Alguna vez hemos tenido problemas en la relación? ¿Cómo los hemos resuelto? ¿Qué nos ha costado más para normalizarla?